Hermoso Hermosillo.

Por Rogelio Rivera Melo.
Hermoso Hermosillo.

Hermoso Hermosillo.

Hermoso Hermosillo. Crónica de un domingo en la capital de Sonora.

 El ¡Arriba,  arriba! de hoy se adelantó un par de horas debido a la diferencia horaria. Si viajas de la Ciudad de México a Hermosillo, viajas en el tiempo: retrocedes dos horas debido a que la capital sonorense se ubica dentro del horario Pacífico. Por eso, a las cuatro de la mañana ya estoy ansioso por salir a pasear y a tomar fotografías – pero sobre todo a desayunar.

El agua que fluye de la regadera es caliente – me dicen mis anfitriones que el ahorro que se logra por no comprar gas para calentar agua se nulifica por la factura del servicio eléctrico. Tener un enfriador de aire es, más que un lujo, una necesidad. Para mantener la temperatura de una casa a un nivel soportable se debe gastar una gran cantidad de dinero – aún cuando en esta temporada el costo de la energía está parcialmente subsidiado por el estado.

Atravesar el umbral de un lugar “refrigerado” – así dicen acá – para salir al exterior es una verdadera prueba de voluntad: Es como sentir un puñetazo de calor en pleno rostro. Casi puedes sentir cómo la temperatura te rebota y, de modo automático, la mente se cuestiona si en verdad es necesario ir a la calle.

Me preguntan a dónde iré. Mi idea original es llegar al centro histórico, desayunar algo y visitar la Catedral Metropolitana. Aunque se ofrecen a llevarme, les digo que no quiero molestarlos tan temprano – en realidad prefiero viajar solo cuando llego a una ciudad por primera vez: No es nada personal, sólo me gusta poder sentir esa libertad de perderte a gusto y sin tener que dar explicaciones de tus vagabundeos.

Tomo mi mochila – doce kilos de pura aventura – y me lanzo a recibir el hirviente aliento de la capital de Sonora, geográficamente el estado más grande de México – después de Chihuahua, claro. Detengo un taxi y comienzo a hacer plática con el conductor. Jesús, originario de Obregón, me recomienda desayunar en el Mercado Municipal: Tacos de Cabeza y Birria de Res. También me dice que la mejor hora para estar en la calle es después de las siete de la tarde, cuando el sol ya no quema la piel – aunque el calor nunca se va del todo.

Mmmmercado Mmmmunicipal.

Mmmmercado Mmmmunicipal.

La birria (carne seca en consomé picante) y las tortillas sobaqueadas que me sirvieron hubieran podido alimentar a dos personas, pero como buen visitante no dejé rastros en el plato. Siempre he dicho que para comer bien, bueno y barato en México, la mejor opción es hacerlo en el Mercado de la localidad que estás visitando: precio justo, cocina tradicional, sin pretensiones ni poses. Un consejo que nunca me ha decepcionado.

El Mercado Pino Suárez ha vendido mercancías por más de un siglo – en septiembre cumple 104 años – y aproveché para comprar un par de artesanías hechas con “Palo Fierro” – una madera oscura del área – y las tradicionales “Coyotas” – tortitas de harina de trigo rellenas de piloncillo. Para probar todos los alimentos – carnes, verduras y frutas – que venden ahí sería necesario estar una semana completa y no sólo un domingo.

DSCN1083

Artesanías de Palo Fierro en el Mercado de Hermosillo.

DSCN1087

“Cómpreme”, me dijo la vendedora de pitayas – pero estoy en contra de la trata de blancas.

Después de saciar mi apetito matutino, me dirigí a la Plaza Zaragoza, ubicada entre la Catedral y el Palacio de Gobierno. Doña Meme, la vendedora de pitayas (un fruto nacido de una cactácea local), me dijo que en la plaza hay un kiosco que trajeron de Europa hace mucho tiempo. Caminar las cinco o seis manzanas que separan el mercado de la iglesia fue toda una prueba de resistencia. La playera que visto llegó al destino empapada en sudor – exacerbado por la birria caliente que me acababa de zampar. Pero, al arribar, la vista no decepcionó a mi cámara Nikon.

La Catedral – dedicada a la Virgen de la Asunción – se yergue orgullosa con sus dos torres de más de 30 metros de altura. Los acabados metálicos del Kiosco Morisco, traído (en efecto, Doña Meme) de Florencia, Italia, enmarca el templo católico principal de la ciudad. Al otro lado de la Plaza está el centro del gobierno de Hermosillo. Y vigilando todo, desde las alturas, se puede apreciar el mirador del Cerro de la Campana.

Catedral desde el Kiosco, Hermosillo.

Catedral desde el Kiosco, Hermosillo.

Las diez de la mañana y la temperatura era ya de 40° C…  “Y va a seguir subiendo, joven. Así que cómase una nieve”, me dijo Don Armando, vendedor de nieves, helados y paletas en la Plaza Zaragoza desde hace 40 años. Le compré una paleta helada de limón. Sobre todo porque me dijo “Joven”.

Sólo quedaron tres paletas. Imagino que es de los productos más vendidos por el infame calorón.

Sólo quedaron tres paletas. Imagino que es de los productos más vendidos por el infame calorón.

Le pregunté al Señor Armando la razón por la que no hubiera nadie en la plaza (sólo estábamos él, un barrendero y yo). “Uy, pues es que la gente empieza a llegar después de que se pone el sol; ahorita solo le vendo a los despistados como usted”. Lástima que ya había pagado la paleta. “Pero regrese en la noche, verá que hay mucha más diversión”. Le dije que lo pensaría mientras me terminaba mi refrigerio. Aún tenía que entrar a la iglesia. Y supongo que aquí los feligreses sí se toman en serio eso del calor del infierno porque en cada esquina de la nave principal hay un sistema de aire acondicionado y un par de ventiladores industriales para refrescar a los presentes.

Ventilador Industrial en la Nave de la Catedral.

Ventilador Industrial en la Nave de la Catedral.

Al salir de la iglesia no encontré a nadie en la calle… hacía tal calor que estuve a punto de volver al interior para esperar la misa de las doce. Pero uno de los preceptos de mi existencia es que en los viajes, como en la vida, uno siempre tiene que prestarle atención a los que saben, así que le haré caso a Don Armando: me voy a resguardar de este calor infernal. Creo que saldré por la noche a probar los tacos de asada, la cerveza y la salsa de chilpitín. Pero antes les compartiré lo que dicen los habitantes de aquí sobre los visitantes como yo:

“Solo hay una manera de saber si visitaste Hermosillo: Si probaste los dogos; si cenaste tacos de asada; si comiste con tortilla sobaquera; si devoraste una coyota; si pisteaste una cerveza; si te impresionaron las mujeres; si subiste al Cerro de la Campana; si aguantaste los chilpitines; pero, sobre todo, si sobreviviste al pinchi calorón”.

Les puedo decir que, de la lista, me falta poner palomita a un par de cosas. Nada más. Ahí luego les cuento cómo me fue con lo demás.

Mientras tanto… Veremos.

– – – – – – – – – – – – – –

Si quieren ver más imágenes de este viaje, pueden hacerlo en mi cuenta de Instagram: rrivermule. Están cordialmente invitados. Además, si tienen alguna recomendación para este viajero loco y su cámara, mientras me encuentro en la ciudad de Hermosillo, Sonora, pueden escribir en los comentarios de este blog. Les agradezco su lectura y les mando un gran abrazo.

 

Anuncios
Categorías: 2014, Comida, Crónica, Hermosillo, Historias Verdaderas, México, Mercado, Nikon, Retórica de lo Trivial, Sonora, Viajes | Etiquetas: , , , , | 1 comentario

Navegador de artículos

Un pensamiento en “Hermoso Hermosillo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

ESPIONART

Hot Art / Cold War

La ruta del brujo

VIAJES | ARTE | CULTURA | GASTRONOMÍA

Active Response

Always A Bad Day For Adversaries

Mis Americas

Blog dedicado a todas las almas viajeras y desaprendidas de Latinoamerica.

Sexo en Marte Escritor

Relatos, Poemas, Artículos de opinión, Humor, Historias de suspense, Ensayos y Narrativa

En la orilla de Misly

Amo, luego vivo.

Musica Jazz/Funk

Hablamos de todo aquello que nos inspira en la música.

MisPelisyLibros

Opiniones de Películas, Series y Libros

terribleminds: chuck wendig

Chuck Wendig: Freelance Penmonkey

Niebla

Blog Literario de Jerónimo Alayón Gómez

Imaginemos, imaginemos...

Sitio personal de Raquel Castro, escritora mexicana

El Arca de Pin

Una ventana abierta a la cultura

Tediósfera

Un blog de Eduardo Huchín

Compartiendo Macarrones

Blog para compartir todo lo que nos hace reír y llorar

E.M.A

Simplemente yo

GALDIN

Tras miles de años de paz y armonía, una guerra entre dos razas desata la desolación en un territorio que quedará yermo. Tras tanto odio, muertes y residuo del poder arcano, surgirá un mal que hará que las razas que viven en Rahaylimu se unan de nuevo para combatirlo.

vam8os

La Vuelta al Mundo en 80 Sueños, un ambicioso proyecto viajando por todo el planeta para estudiar el modo en que el ser humano, a pesar de las circunstancias, sueña en busca de la felicidad. #fotografía #documental #investigación #artículos #voluntariados

literatoluisrodriguez

Literatura y consejos.

A %d blogueros les gusta esto: